miércoles, 7 de enero de 2026

La obra de Jaime Lorenz Baeta (1957-2025)



Se puede afirmar sin ningún temor a equivocarse que todos los allocinos hemos disfrutado jugando, merendando o paseando por el paraje de los Barrancos, y Jaime, tanto como el que más. En 1971, cuando Jaime tiene 14 años, su familia se traslada a Barcelona y allí aprende la técnica del dibujo que siempre ha practicado y se matricula en la Escuela Massana, donde empieza con la pintura y el dibujo artístico, aunque finalmente se decide por la escultura. En 1983 obtiene el título de graduado en Artes Aplicadas, especialidad de Escultura, y comienza a realizar exposiciones individuales y colectivas y a participar en concursos donde presenta obras realizadas en todo tipo de materiales: madera, piedra, mármol, bronce, resinas, escayola...

En 1992 se incorpora a la Escuela Llotja para ampliar sus estudios en la talla de madera, encontrando en este noble material su mejor forma de expresión para realizar sus inquietudes artísticas.

Entre otros sitios, ha expuesto en la Galería Gonzalo Oliván de Sitges, en la Feria de Talla Artística en Madera de Besalú (Girona), en Castelldefels y en la conmemoración del 226 aniversario de la Llotja de Barcelona. En agosto de 2001 mostró en el ayuntamiento de Alloza una exposición de proyectos, modelos y esculturas, y en marzo de 2002 presentó sus trabajos en la Casa de Cultura Eloy Fernández Clemente de Andorra.

A pesar de vivir lejos, Jaime no olvida su querida Alloza y en 2008 propone a un grupo de amigos el formar una asociación para colocar obras artísticas en el medio natural de los Barrancos, naciendo de esta manera el Parque Escultórico Los Barrancos de Alloza, que se inaugura ese mismo año con sus Hippocampus, le sigue el Monolito, que realiza junto a los herreros locales Daniel y Esteban Ferrer. Invita a artistas de la zona como Joaquín Macipe, Simón Domingo, Manuel Minguillón; a otros que son amigos como Claudio Cappelo, José Amador o su admirado profesor Medina Ayllón para colocar obras en el parque, que va creciendo de forma lenta, pero continua. También organiza talleres y exposiciones en Alloza, Crivillén, Calamocha o La Mata de los Olmos. Cada obra instalada, cada taller realizado le produce una gran satisfacción, como gran satisfacción le produjo la inauguración de las obras de mejora en el parque llevadas a cabo con subvenciones del Ayuntamiento, Diputación Provincial de Teruel y Endesa.

En febrero de 2025, cuando otro artista allocino, Raúl Escuín, estaba preparando la obra número diecinueve del parque, Anémonas y Corales, Jaime fallece tras una larga enfermedad. Sin vacilar decidimos que tenía que ser un homenaje al fundador del parque y para inaugurarla nos juntamos el nueve de agosto amigos, artistas, familiares y vecinos en un sentido homenaje para perpetuar el legado de Jaime y recordarlo tal como él se definía: allocino, motero y artista.




Artículo escrito por Manuel Galve Dolz para el BCI nº 47 de diciembre de 2025


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